Yoga en casa IV

El arco

La pose del arco mantiene la flexibilidad en nuestra columna. Nos aumentará la vitalidad y mejorará nuestra postura. También nos mantendrá el aparato digestivo y el aparto reproductivo sano a la vez que quemaremos grasas de la zona abdominal. Esta postura es una combinación de la postura de la langosta y la postura de la cobra.
  • Nos tumbaremos en el suelo boca abajo.
  • Levantaremos el torso a la vez que levantamos las piernas y agarramos nuestros tobillos fuertemente con las manos.
  • Aguantaremos la pose 3 respiraciones y dejaremos ir los tobillos.
  • Descansaremos tumbados en el suelo con los brazos a nuestros lados durante tres respiraciones y repetiremos 5 veces.

La pose del gato

Esta pose nos ayudará a coordinar la respiración junto a nuestros movimientos.
  • Nos arrodillaremos en el suelo con las manos enfrente de nosotros y respiraremos a la vez que estiramos nuestra columna hacia arriba.
  • Debemos parecer un gato al enfurecerse.
  • Continuaremos respirando lentamente.
  • Aguantaremos la pose 5 respiraciones y descenderemos a la pose inicial.
  • Repetiremos 15 veces.

Ardha Matsyendrasana

Si realizamos esta pose correctamente estiraremos y fortaleceremos nuestra columna. Esta pose beneficia nuestro hígado, riñones y las glándulas suprarrenales.
  • Nos sentaremos en el suelo y comenzaremos por la pierna derecha que encogeremos como si fueras a cruzarla con la izquierda.
  • La pierna derecha en cambio la pasaremos por encima de la derecha y la posaremos con la planta del pie plana en el suelo.
  • Giraremos nuestro cuerpo en dirección contraria, hacia la izquierda.
  • Aguantaremos la pose 5 respiraciones y volveremos a la pose inicial siguiendo los mismos pasos a la inversa.
  • Repetiremos 5 veces alternando cada pierna.
  • Notaremos el estiramiento en los músculos laterales de nuestro cuerpo.

Pavanamuktasana

Nos favorece el sistema digestivo y nos ayudará a deshacernos de gases acumulados en nuestro estómago liberándonos de la sensación de hinchazón.

  • Nos tumbaremos boca arriba con nuestras piernas estiradas y los brazos a nuestros laterales con las palmas hacia arriba.
  • Acercaremos la pierna derecha primeramente hacia nuestra cara mientras nos inclinamos hacia adelante.
  • Debemos colocar la frente plana en nuestra rodilla mientras nos ayudamos sujetándonos la pierna con las manos.
  • Respiraremos calmadas y relajadas con los ojos cerrados y sujetaremos la pose 5 respiraciones.
  • Dejamos ir la pierna suavemente mientras nos inclinamos hacia átrás tumbándonos por completo en el suelo.
  • Repetimos con la pierna izquierda.
  • Realizamos 10 ejercicios con cada pierna.
Si no leíste el resto del curso de yoga podés comenzar por la primera parte.

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