Este maravilloso Monumento Natural Laguna de los Pozuelos escuda el mayor espejo de la Puna.
- Escenario de una de las concentraciones de fauna más espectaculares de la Argentina. Miles de flamencos tiñen de rosado las aguas. Patos, Gallaretas, Macarás, Avocetas y Chorlitos añaden animación al cuadro. La Vicuña pasea su elegancia por la etapa lindera.
- El nombre de Laguna de los Pozuelos alude a las efímeras «lagunitas» que forman las lluvias veraniegas en la zona de Ciénego Grande, al suroeste de la laguna. Según otra versión, se relacionaría con las pequeñas depresiones que dejan los flamencos al mover circularmente las patas para levantar del fondo lagunar los microorganismos de que se alimentan. Se pueden ver en invierno, cuando baja el nivel del agua.
- La ecología de La laguna de los Pozuelos reúne bajo la etiqueta de «humedales» una variadísima serie de ambientes gobernados por el agua, desde franjas costeras hasta lagunas, pantanos, llanuras inundables y turbales. Ocupan 570 millones de hectáreas (el 6% de la superficie terrestre), y resultan claves tanto para el hombre como para la vida silvestre.
Laguna de los Pozuelos
- Pozuelos resulta el mayor espejo de la Puna. Enmarcado por las sierras de Cochinoca y San José, al noroeste de Jujuy, sus alrededor de 15.000 hectáreas convocan una de las mayores concentraciones aladas del país. El conjunto más numeroso es el de los flamencos. Se llegaron a censar hasta 26.000 ejemplares de las tres especies argentinas (ver Flora y fauna). También abundan el macá plateado, el pato juarjual y, entre las exclusividades regionales, la guayata, la gallareta gigante, la avoceta andina y el chorlito puneño.
- En el verano, además, llegan en legión visitantes del hemisferio boreal, como el falaropo tricolor y la becasa de mar. A esta bullente colección, la estepa circundante añade vicuña s, suris, pumas, zorros, piches, tuco-tucos. Y en un cielo de abrumadora transparencia se recortan las proezas aeronáuticas de aguiluchos y cóndores.
- No sorprende que la laguna resulte uno de los destinos predilectos del ecoturismo. Tampoco, que goce de triple protección. En 1981 recibió el título (y los privilegios) de Monumento Natural. Nueve años más tarde, fue declarada zona intangible de la reserva de biosfera homónima, que abarca las 380.000 hectáreas de su cuenca (el bolsón más húmedo de la región puneña), y procura conjugar la conservación de la biodiversidad comarcana con el desarrollo socioeconómico.
- A mediados de 1992, finalmente, se convirtió en uno de los primeros sitios Ramsar de la Argentina.
- La Puna no es, como se cree, una meseta chata. Está surcada por serranías de considerable altura, orientadas generalmente de Norte a Sur. Cada par de cordones delimita valles alargados y espaciosos. En sus depresiones centrales muere la mayor parte de los cursos que despiertan el deshielo y las exiguas precipitaciones veraniegas. De paso, las aguas van lavando rocas y suelos volcánicos cargados de sales.
- Así se forman en el fondo de los valles lagunas salobres de escasa profundidad, que la intensa evaporación convierte a veces en salinas o salares. Tales ambientes, con sus espectaculares congregaciones de fauna, establecen un seductor contraste en el soledoso paisaje que caracteriza a la región. Pocos tienen la magia de Pozuelos.
- El clima es árido de altura, con oscilaciones térmicas de carácter extremo (hasta 43,5 °C en un día); temperaturas medias, 8 °C en invierno (con mínimas de hasta -30 °C) y 16 °C en verano (con máximas de hasta 30 °C); hasta 200 milímetros anuales de lluvias, concentrados en la época estival; fuertes heladas y nevadas esporádicas en los meses más fríos.
Junto a la laguna pastan las llamas de la comunidad kolla.
Laguna de los Pozuelos: ubicación
- Este Monumento Natural Laguna de los Pozuelos se encuentra ubicado en el norte de Jujuy, enclavado en plena Puna y rodeado de muy pequeñas poblaciones. De San Salvador de Jujuy dista 272,5 kilómetros. Se accede por la RN 9 (215 km de asfalto) hasta Abra Pampa, donde está la oficina del área protegida; luego se toma la RP 7 (ripio) hasta la casa del guarda parque, y de allí un camino interno hasta la orilla del espejo.
- A la capital jujeña llegan ómnibus de todo el país y vuelos diarios desde Buenos Aires y Córdoba. Para llegar a Pozuelos se puede alquilar un auto, contratar los servicios de una agencia de turismo o alcanzar Abra Pampa en ómnibus y cubrir los 50 kilómetros restantes en remise o en colectivo (todos los días, salvo los domingos, hay servicios, con destino a Rinconada, que pasan por el monumento natural).
También se puede llegar desde La Quiaca, por la RP 5 -hasta Cienaguillas- y luego por la RP 69 y la RP 7. Son, aproximadamente, 100 kilómetros siempre con ripio.
- La RP 7 continúa hacia el Norte, paralela a la vera occidental de la laguna. A 35 kilómetros de la casa del guarda parque se encuentra la pequeña población de Lagunillas, donde una laguna chica, rodeada de altos cerros, ofrece el avistaje de cientos de aves. Desde Abra Pampa se accede a otros puntos de interés, entre ellos Casabindo, 60 kilómetros al Sur por la RP 11, donde cada 15 de agosto se realiza la fiesta patronal, que incluye una lidia de toros (única en la Argentina) y una feria de productos regionales.
- La temporada más propicia para visitar Laguna de los Pozuelos es en marzo y abril, una vez terminada la temporada de lluvias, cuando miles de flamencos pintan de rosa la laguna; las precipitaciones veraniegas, escasas aunque intensas, suelen cortar los caminos de acceso.
Alrededor de Laguna de los Pozuelos vive una importante comunidad kolla.
Flora y fauna en Laguna de los Pozuelos
- El elenco botánico de la Laguna de los Pozuelos abarca 46 plantas, casi todas terrestres (la vegetación acuática es pobre en diversidad). En la lista figuran la tolilla y la chijua (especies dominantes en la estepa semiárida que rodea las aguas), la tola (arbusto que, a falta de árboles, resulta el principal recurso leñero de la Puna), la medicinal muña-muña y las gramíneas que engordan a las llamas y ovejas de los pastores kollas esparcidos por los alrededores de la laguna.
- El panorama resulta más variado entre la fauna. Se han registrado 117 animales vertebrados. Predominan las aves. Hay más de noventa especies, algunas de las cuales sólo pueden observarse en la Puna y los Altos Andes. Pero lo más llamativo para el turista común es el multitudinario espectáculo que brindan patos, gallaretas, macas, chorlitos, gaviotas serranas y, sobre todo, el flamenco austral y sus dos parientes andinos: la parina grande y la chica. A la vera del espejo, redondeando la fiesta, las tropillas de vicuña ganan cada año número y confianza.
Guayata:
- Endémica de las lagunas puneñas y altoandinas, es la mayor de las cinco especies de cauquén o avutarda. Se alimenta de los brotes y pastos tiernos que crecen junto a esos espejos de agua. Suele formar pareja para toda la vida. Construye nido sobre el suelo y, a la hora de defender territorio, aletea con intimidante vehemencia. Ante el hombre, en cambio, tiene un comportamiento arisco, que contrasta con la desaprensión típica de sus congéneres.
Chorlito puneño:
- Integra, junto al chorlito de vincha, la representación altoandina de un tipo de aves pequeñas, confiadas y de movimientos eléctricos que cuenta can siete especies en todo el país. En Bolivia lo llaman “chorlitejo serrano”. En Chile, “chorlo de la puna”. También está en el Perú. Es una especie poco partidaria de las congregaciones (se la encuentra sola o en parejo,). Mide unos 18 centímetros de largo, tamaño que, sumado a su plumaje mimético, le ayuda a pasar desapercibida.
Gallareta cornuda:
- En materia de tamaño, ocupa el segundo lugar entre las fúlicas o gallaretas, con hasta 60 centímetros de largo y 2,3 kilos (el primer lugar lo ostenta la gallareta gigante). El apéndice frontal, o «cuerno», su rasgo distintivo, adopta un color y una extensión diferentes con cada estado de ánimo. Al parecer, aprovecha esta particularidad para lanzar una advertencia a los intrusos y así evitarse el esfuerzo de expulsarlos de su territorio. Las lagunas puneñas le brindan abundante vegetación acuática para alimentarse y construir (a, prudencial distancia de la costa), las elevadas plataformas que le sirven de nido.
Flamencos:
- Tres de las cinco especies de flamencos se dejan ver en Pozuelos. El flamenco austral o común nidifica en la laguna. La parina grande y la parina chica, sólo usan el espejo como fuente de aprovisionamiento. La dieta del primero incluye desde barro orgánico hasta algas y crustáceos. Las parinas se limitan al plancton. Pero los tres emplean la misma técnica para comer.
- Recogen agua usando el pico como cuchara y después la expelen valiéndose de la lengua y la garganta. Los microorganismos terminan rapados en las pequeñas láminas, que erizan los bordes internos del pico. Como éstas tienen distinta separación en cada especie, los alimentas que filtran tienen diferente tamaño, por lo que no compiten por el recurso.
Avoceta andina:
- Está emparentada con el esbelto tero real, presencia común en casi toda la Argentina. Se distingue, sobre todo, por su pico curvado hacia arriba, diseñado para la captura de pequeños invertebrados. Además, posee patas más cortas y, paradójicamente, un cuerpo de mayor longitud (hasta 4 7 cm).
- Pero no desentona con la prestancia familiar, como podrá comprobar quien observe sus bandadas alimentándose en las márgenes de lagunas, ciénagas y torrentes. Dentro de nuestras fronteras, puebla la lonja andina que corre entre Jujuy y San Juan. También está presente en Chile, Bolivia y el Perú.
Pato puna:
- Su área de distribución abarca el Perú, Bolivia, Chile y el noroeste de la Argentina.
- Es otra especie exclusiva de los humedales del Altiplano y los Altos Andes, entre los 3000 y los 4000 metros sobre el nivel del mar. Se parece mucho al pato capuchino (salvo en la coloración del pico), aunque la confusión resulta imposible ya que no comparten eco-región.
- De carácter tímido, se lo puede ver en pareja o en pequeños grupos en ríos, lagunas altiplánicas o vegas. Nidifica en el suelo, y pone de 6 a 10 huevos.
Tuco – Tuco de La Puna:
- Se trata de uno de los tuco-tucos de mayor tamaño (hasta 28 cm de largo, más 10 cm de cola). Digno representante del género, desarrolla una vida básicamente subterránea. Sólo abandona su cueva para cortar los brotes y hojas de que se alimenta.
- De ahí que también se lo llame «oculto».
- Ocupa espacios puneños de flora rala y suelo arenoso (que le permite cavar refugios), entre los 3500 y los 5000 metros sobre el nivel del mar. Acostumbra migrar de una zona a otra tras agotar la oferta vegetal. No parece tener problemas de conservación, como algunos de sus parientes.
Itinerario de Laguna de los Pozuelos
- Desde Abra Pampa, el agreste escenario de la Puna se impone al viajero. Poco antes de llegar a la laguna, ya se la puede ver en toda su magnífica factura. Tras abandonar los vehículos junto a la casa del guardaparque, se camina por su orilla y se puede observar la profusa y variada avifauna. Llevar prismáticos es la principal recomendación.
- Es razonable que la visita a Laguna de los Pozuelos se produzca en verano y como complemento de un tour jujeño. Si se desea visitar algunos de los centros turísticos importantes (San Salvador de Jujuy, Tilcara, Purmamarca, Humahuaca) se deberá salir temprano rumbo al área. El camino se hace largo desde Abra Pampa (última oportunidad para cargar combustible), ya que se entra en ripio, se vadean varios arroyos y por momentos se circula por una quebrada estrecha. Eso sí: resulta prudente averiguar su estado porque si llovió estará en malas condiciones.
- Se encontrarán varias oportunidades para detenerse un tanto en el camino y observar el paisaje panorámico o la fauna «salpicada» entre el llano y los cerros. A la altura de una senda que parte hacia la izquierda rumbo a la mina Pan de Azúcar, ya se tendrá una vista espléndida de la Laguna de los Pozuelos, custodiada al Oeste por la montaña.
- Luego se encontrará la casa del guarda parque, apenas antes del puente sobre el río Cincel, uno de los tributarios del espejo. Allí se debe abandonar el vehículo y presentarse para recibir información sobre las caminatas posibles. En principio, para acceder a la orilla de la laguna se deben andar unos mil metros. Se encontrará cartelería que ayuda a comprender el valor del área protegida y las características del ambiente. Sobre la desembocadura del río Cincel suele haber presencia destacada de tres tipos de patos.
- Para el mejor aprovechamiento de la visita es conveniente llevar prismáticos y, de ser posible, una guía de observación de aves. Puede que los flamencos estén en el centro de la laguna, alejados de la costa. Los prismáticos también permitirán atisbar grupos de vicuñas, de suris y merodeadores como el zorro. Además, se debe contar con sombrero y lentes oscuros, ya que la irradiación solar es fuerte, como en toda la Puna.
Si se pretende seguir hasta Lagunillas, hay que considerar que el andar será tan lento como el tenido hasta aquí. Pero lo que espera merece el esfuerzo.
Licenciado en Psicología egresado de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República del Uruguay en 2006.
Psicoterapeuta y creador de contenidos educativos. Divulgador. Emprendedor digital con trayectoria desde 2007. Fundador de Espacio Gnosis, Ánima Psicólogos y director de LaWeb1, proyecto que unifica sus antiguos blogs temáticos de educación, salud y estilo de vida. Escribe sobre la intersección entre la mente humana, los negocios, estilo de vida y el bienestar.