Abono vegetal casero

Abono para tus plantas

Alimentar las plantas es tan importante como que reciban suficiente riego, dispongan de la insolación necesaria y de la iluminación que mejor les favorece. El alimento de las plantas es el abono, compuesto orgánico que mezclado con tierra, constituye la base de crecimiento y desarrollo de las plantas.

En el mercado se puede comprar abono de buena calidad y presentado en diversos formatos: granulado, sólido, en barritas y naturalmente, mezclado con tierra.  Sin embargo, si  no queremos comprar abono, podemos fabricarlo en casa de una forma fácil y cómoda, aprovechando  los restos de poda del jardín e incluso, restos de comida sobrante.
Los elementos básicos para componer un buen abono vegetal casero son:
  • hojas secas,
  • plantas muertas,
  • restos de poda,
  • restos orgánicos de comida, etc.

Estos elementos, una vez tratados y combinados con la tierra, constituyen el alimento básico para las plantas del jardín.

  • Fabricar abono en casa es sumamente sencillo. Sólo es preciso tomarse las molestias justas de vigilarlo de vez en cuando y de añadir más restos que engrosen el motón de abono. De esta manera estará siempre disponible y a punto para su uso.
  • Es aconsejable, en primer lugar, disponer de un recipiente adecuado para la elaboración del abono y que pueda reposar en un lugar húmedo y sombrío del jardín.
  • Puede ir bien un contenedor pequeño, una caja grande de plástico y mejor incluso, una caja de madera que pueda cerrarse.
  • El primer paso fundamental es acumular en el interior del contenedor o de la caja restos orgánicos tales como hojas secas, flores marchitas y desechadas, cáscaras de plátano, troncos de col o de otra verdura, corazones de manzana, etc. En definitiva, desperdicios que combinados entre sí, con el grado justo de humedad, nitrógeno, tierra y oxígeno. Éstos empezarán un lento proceso de descomposición, gracias al efecto de las bacterias acumuladas en estos restos orgánicos.
  • Es conveniente vigilar que la pila no se seque. Si esto ocurriera se le debe agregar agua para así, mantener el nivel de humedad óptimo.
  • También estará bien airear la pila de vez en cuando, removiéndola con un rastrillo o con una pala.
  • El mejor momento para empezar este trabajo de fabricación de abono casero es en otoño. De esta manera, la pila se irá desintegrando convirtiéndose en abono y estará a punto en primavera.
  • El abono casero está en su punto óptimo cuando se convierte en un montón de color marrón del cual no se pueden distinguir sus elementos. Es esponjoso y lejos de oler a podredumbre, huele a tierra.
  • Este abono fertilizará la tierra y nutrirá a las plantas del jardín o la terraza. Además es una práctica completamente sostenible y ecológica, en donde se da un nuevo uso a lo que tan sólo eran desperdicios.

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